
En la industria, la instalación de una cámara fría no es solo cuestión de ensamblar paneles; requiere precisión, seguridad y cumplimiento de normas estrictas. En un reciente proyecto para Unilever, nuestro equipo enfrentó el desafío de instalar paneles aislantes con total control sobre los riesgos y asegurando la eficiencia térmica. Cada detalle, desde la manipulación de materiales hasta los sellados herméticos, fue ejecutado con rigor. En este artículo, te contamos cómo logramos una instalación impecable.
Instalación de Paneles para Cámara Fría en Unilever
El proyecto estaba en marcha. La tarea: instalar paneles aislantes de 3 pulgadas en el techo y de 4 pulgadas en los muros de una cámara fría para Unilever. No era un trabajo cualquiera. Aquí, cada movimiento debía cumplir con los más altos estándares de Seguridad, Higiene y Medio Ambiente (SHE).
Desde el primer momento, el equipo sabía que la seguridad era prioridad. Antes de siquiera tocar un panel, realizaron un análisis de riesgos. Se identificaron los peligros potenciales: trabajo en alturas, manejo de herramientas eléctricas y materiales pesados. Nadie podía comenzar sin su equipo de protección personal: casco, guantes anticorte, gafas de seguridad y arnés con línea de vida. El área de trabajo se organizó con el rigor de un quirófano: herramientas en su lugar, residuos gestionados y orden absoluto.
Con la estructura metálica lista, llegó el momento de levantar los paneles del techo. Uno a uno, fueron elevados con polipastos, cuidando cada movimiento. No podía haber margen de error. Los paneles encajaban entre sí con su sistema macho-hembra, formando una superficie continua y sellada. Con precisión milimétrica, se fijaron con tornillos autoperforantes y se sellaron las uniones con poliuretano para evitar cualquier fuga de temperatura.
En los muros, la historia no fue diferente. Cada panel de 4 pulgadas se alineó con la ayuda de niveles láser. La clave estaba en el ajuste perfecto: sin desviaciones, sin puentes térmicos. Se aseguraron con tornillería galvanizada y las uniones se sellaron con cinta butílica y espuma de poliuretano.
Al final, la inspección SHE fue rigurosa. Se probaron las fijaciones, se revisaron los acabados y se realizó una prueba de hermeticidad. Todo debía cumplir con los estándares de Unilever antes de dar el visto bueno.
Cuando el último panel quedó instalado y el área limpia, el equipo supo que el trabajo estaba completo. La cámara fría no solo era funcional, sino que cumplía con cada norma de seguridad y eficiencia. Unilever tenía lo que esperaba: una instalación impecable, ejecutada con excelencia.
El éxito en la instalación de cámaras frías radica en la planificación, el cumplimiento de normas de seguridad y la calidad en cada detalle. En este proyecto para Unilever, cada paso fue ejecutado con precisión para garantizar una instalación duradera y eficiente. En Mabasa, nos especializamos en ofrecer soluciones de alto nivel para la industria, asegurando que cada proyecto cumpla con los más altos estándares.