
En Mabasa, llevamos años resolviendo problemas críticos de techado para empresas de todos los tamaños. En este artículo te compartimos nuestra experiencia directa en retechados, comparando dos de las soluciones más eficientes y duraderas del mercado: la membrana TPO y el sistema de silicona líquida. Ambos tienen ventajas clave, pero también diferencias importantes que debes considerar si estás evaluando una solución definitiva para tu nave industrial o techo comercial. En el sector industrial, uno de los problemas más recurrentes y costosos que es el deterioro de las cubiertas. Las filtraciones, el sobrecalentamiento interior y el envejecimiento de los materiales no solo afectan la infraestructura, sino también la operación, la productividad y el mantenimiento general del inmueble. Muchas empresas llegan a un punto crítico: seguir reparando constantemente o tomar la decisión de ejecutar un retechado completo.
Nuestra experiencia real: casos de retechados con TPO y silicona líquida
¿Qué situación enfrenta el cliente?
En nuestra experiencia, los clientes suelen enfrentarse a escenarios como:
El problema no es solo el techo… es la falta de una solución definitiva.
Contexto técnico: por qué fallan los techos
Los sistemas de techado fallan principalmente por
Cuando estos factores se combinan, cualquier reparación superficial se vuelve temporal.
¿Qué es un sistema de retechado?
El retechado consiste en renovar completamente el sistema de impermeabilización sin necesariamente desmontar toda la estructura existente. Es una solución técnica que busca:
En este contexto, dos soluciones destacan: membrana TPO y silicona líquida.
Membrana TPO: eficiencia térmica y durabilidad
La membrana TPO (Poliolefina Termoplástica) es una solución ideal para techos expuestos al sol extremo. En varios de nuestros proyectos industriales, la TPO demostró:
Es especialmente recomendable en techos amplios y planos donde se busca desempeño térmico y durabilidad.
Silicona Líquida: adaptación total y cero filtraciones
El sistema de silicona líquida es una solución flexible, especialmente útil para techos con muchas perforaciones, detalles o estructuras complejas, sin necesidad de desmontaje. Nuestra experiencia incluye:
La experiencia que tenemos con retechados de silicona líquida es en CPA Tepoztlán, y CPA en Tlalnepantla, donde este sistema permitió a corregir filtraciones y mejorar el estado de la techumbre, con una duración mínima de 10 años.
¿Qué puede salir mal?
Cuando el sistema no es el adecuado o la instalación es deficiente:
Un mal retechado no solo no soluciona el problema… lo agrava.
Solución y buenas prácticas
Para garantizar un retechado exitoso se debe:
¿Cómo debe ejecutarse correctamente?
Un sistema bien ejecutado incluye:
La diferencia entre un sistema promedio y uno duradero está en la ejecución.
¿Cómo debe ejecutarse correctamente?
Un sistema bien ejecutado incluye:
La diferencia entre un sistema promedio y uno duradero está en la ejecución.
Experiencia, sistema y acompañamiento
Nuestra experiencia en retechados industriales nos ha permitido:
Cada proyecto es distinto, pero el enfoque siempre es el mismo: solución real, no temporal.
Beneficios y recomendación
Beneficios de un retechado bien ejecutado:
Antes de decidir, evalúa tu techo con especialistas. La mejor inversión no es la más barata, es la que realmente funciona.
Cada techo tiene su historia, y en Mabasa lo sabemos bien. La experiencia nos ha enseñado que no hay una sola solución para todos, pero sí hay una solución ideal para cada caso. Tanto la membrana TPO como Silicona líquida han demostrado ser alternativas confiables, duraderas y eficientes.
No existe una única solución para todos los techos, pero sí existe una solución correcta para cada caso.
La membrana TPO y la silicona líquida son dos alternativas altamente eficientes, siempre que se elijan e implementen correctamente.
Si tu techo ya llegó al límite de su vida útil, no sigas reparando: evalúa un retechado profesional que realmente resuelva el problema.
Nuestro compromiso es ofrecer soluciones a la medida, evaluando cada estructura, necesidad térmica y presupuesto. Si tu techo ya dio lo que tenía que dar, no lo repares: reinvéntalo con una solución que sí te dure.